Técnica
La mayoría de los arbolitos se entregan pegados a una cartulina, de forma que sea fácil despegarlos del soporte. Basta con poner la cartulina en una bandeja con unos 3 mm de agua. A los pocos minutos se ablanda y el arbolito se despega. Según el modelo, se pueden aplicar directamente en la maqueta recubriendo la base con arenas o tierras. Otra opción es cortar el tronco a la dimensión deseada. Cuando están pegados en poliexpán, simplemente se corta el tronco a la base.
Opción a medida
Podemos entregar los arbolitos con un imán de neodimio en su base. Solo tienes que pegar una pastilla de acero en la maqueta, y así consigues el «quita y pon»: perfecto para facilitar la limpieza y el mantenimiento de tu maqueta. Consúltanos los precios para esta opción.
En jardinería, la utilización de números impares suele resultar visualmente más atractiva y natural que las composiciones basadas en números pares.
La razón está en la posición visual, el equilibrio, la perspectiva y la profundidad. Tres, cinco o siete elementos permiten crear composiciones menos rígidas, evitando la sensación de simetría artificial y favoreciendo un aspecto más natural.
Este principio también es perfectamente aplicable a la vegetación en general y a la creación de bosques en maquetas. Al distribuir los árboles en grupos impares y variar ligeramente sus posiciones, alturas, tamaños y tonalidades, conseguimos romper la uniformidad y crear ritmo, profundidad y sensación de naturalidad.
No se trata de una regla matemática, sino de un recurso visual que ayuda a conseguir composiciones más dinámicas y realistas.

Este principio de plantación, conocido como quincunce o disposición a tresbolillo, se utiliza tanto en jardinería como en arquitectura y en la plantación de arboledas. Su disposición evita las alineaciones excesivamente rígidas y permite crear una distribución más dinámica y natural.
Aplicado a nuestras maquetas, nos ayuda a trabajar la posición visual, la perspectiva y la profundidad, evitando que los árboles queden colocados de forma excesivamente regular. Combinando el tresbolillo con diferentes alturas, tamaños, especies y tonalidades, podemos conseguir bosques y masas vegetales mucho más naturales, equilibradas y realistas.
No todo consiste en colocar más árboles: la forma de distribuirlos es fundamental para conseguir el efecto visual deseado.

¿Preparas tu próxima maqueta? Cuéntanos tu proyecto y te ayudamos a elegir la vegetación perfecta para cada rincón.
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